Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal

Agrupa un amplio espectro de anomalías físicas, cognitivas, afectivas y conductuales debido a la exposición al alcohol durante el desarrollo prenatal.

Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal (TEAF) es un término diagnóstico que agrupa un amplio espectro de anomalías físicas, cognitivas, afectivas y conductuales debido a la exposición al alcohol durante el desarrollo prenatal. La forma diagnóstica más grave dentro del espectro es el Síndrome Alcohólico Fetal (SAF), aunque existen tres subtipos más dentro de esta clasificación: Síndrome Alcohólico Fetal Parcial (SAF Parcial), ARBD y ARND.Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal
Según la Asociación Visual Teaf, alrededor de 5.000 recién nacidos al año en España se ven afectados por este problema, que les predispone a sufrir más de 400 enfermedades (dislexia, epilepsia, problemas de atención, etc.).
El Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal (TEAF) es la primera causa de discapacidad no genética y es 100% evitable. Basta con no beber.

Aunque la sintomatología típica del TEAF puede variar de un sujeto a otro, estas se pueden agrupar en malformaciones morfológicas (disminución del perímetro craneal, malformaciones faciales, retraso en el crecimiento), así como alteraciones cognitivas (atención, memoria, lenguaje y funciones ejecutivas), afectivas (ansiedad y/o depresión) y conductuales (impulsividad, conductas de riesgo, asilamiento social etc.).
Diferentes estudios han reflejado como la exposición prenatal al alcohol puede producir alteraciones sobre el desarrollo de estructuras cerebrales como el cuerpo calloso, los ganglios basales, el hipocampo, o los lóbulos frontales.

Entre las principales alteraciones cognitivas mostradas en TEAF, la comprensión verbal, el razonamiento lógico, la capacidad de concentración, la planificación, la secuenciación, la memoria de trabajo, o la cognición social han sido las alteraciones cognitivas que cuentan con mayor evidencia empírica.
Esta patología se considera un trastorno del neurodesarrollo de tipo crónica, por tanto, los síntomas clínicos derivados del daño producido por el alcohol permanecerán y evolucionarán hasta la vida adulta.

Los criterios diagnósticos del Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal precisan de una exploración neuropsicológica de cada uno de los procesos cognitivos y de las variables emocionales. Además de una exploración física por parte de un neuropediatra.

A pesar de que en el diagnóstico del TEAF solo se necesitan dos profesionales (Neuropsicólogo y médico), la intervención del trastorno involucra a un mayor número de profesionales. Logopedas, fisioterapeuras, terapeutas ocupacionales, psicólogos clínicos etc. son algunos ejemplos de las necesidades que presentan las personas con este trastorno.

Actualmente, la Clínica Universitaria de la Universidad Rey Juan Carlos, cuenta con un equipo multidisciplinar, formado por distintos profesionales de la salud, que intentan abordar, desde distintos ámbitos de aplicación, una problemática tan compleja como es el TEAF.
Además, contamos con un servicio de diagnóstico, en el que participan médicos y neuropsicologías, que solo está disponible en unos pocos centros de toda España.

 
 






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