Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal

El consumo de alcohol en el embarazo, por mínimo que sea, entraña grandes riesgos para la salud del feto.Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal

Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal (TEAF) es un término diagnostico que agrupa un amplio espectro de anomalías físicas, cognitivas, afectivas y conductuales debido a la exposición al alcohol durante el desarrollo prenatal.

Es la primera causa de discapacidad no genética y es 100% evitable. Basta con no beber.

La forma diagnóstica más grave dentro del espectro es el Síndrome Alcohólico Fetal (SAF), aunque existen tres subtipos más dentro de esta clasificación: Síndrome Alcohólico Fetal Parcial, ARBD y ARND.

La Asociación Visual TEAF está compuesta por un grupo de familias con un miembro afectado con transtorno del espectro alcohólico fetal. Nace en el año 2018, sin ánimo de lucro, con el objetivo de orientar y ayudar a las familia tanto en la etapa de diagnóstico, como de tratamiento, así como realizar labores de difusión y formación entre profesionales de la salud y hacia la sociedad.

Uno de los retos más difíciles es conseguir no solo un diagnóstico precoz si no un buen diagnóstico.

Aunque la sintomatología es muy variada hay algunos denominadores comunes:

Malformaciones morfológicas: disminución del perímetro craneal, malformaciones faciales, retraso en el crecimiento.

Alteraciones cognitivas: atención, memoria, lenguaje y funciones ejecutivas, afectivas (ansiedad y/o depresión).

Alteraciones conductuales: impulsividad, conductas de riesgo, asilamiento social etc.

Entre las principales alteraciones cognitivas mostradas en TEAF, la comprensión verbal, el razonamiento lógico, la capacidad de concentración, la planificación, la secuenciación, la memoria de trabajo, o la cognición social han sido las alteraciones cognitivas que cuentan con mayor evidencia empírica. No obstante, no se ha encontrado un perfil neuropsicológico común asociado a la enfermedad, que ayude a comprender la sintomatología clínica del TEAF.

Es un transtorno de por vida. De hecho, los síntomas pueden agudizarse sin un diagnóstico y un tratamiento correctos. El mayor problema es que los adolescentes y adultos con este transtorno tienen más dificultad para lograr un diagnóstico porque los escasos recursos que existen se centran en la infancia.

Pilar Laguna, representante de la asociación insta a la concienciación social y sanitaria de este transtorno y sobre la responsabilidad de todos nosotros ante esta problemática.

Por su parte la Clínica Universitaria de la URJC cuenta con un equipo multidisciplinar que está especializado tanto en el diagnóstico, como en el tratamiento de los pacientes TEAF con intervención de profesionales de psicología y neuropsicología, fisioterapia y terapia ocupacional, además está iniciando proyectos que puedan establecer un perfil neuropsicológico del TEAF.

 

 






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