El Montakit Fuenlabrada deja escapar un partido controlado ante el Morabanc Andorra

A pesar de la buena reacción y el buen juego, el Montakit Fuenlabrada deja escapar un partido controlado ante el Morabanc Andorra en el Principado.

El Montakit Fuenlabrada deja escapar un partido controlado ante el Morabanc Andorra

Foto: ACB Photo

El Montakit Fuenlabrada sumó la tercera derrota consecutiva, la segunda en la nueva etapa de Jota Cuspinera como técnico fuenlabreño, y lo hizo tras caer en un partido extraño ante el Morabanc Andorra que se escapó en los instantes finales (89-88) después de perder una renta de 12 puntos a falta de 5 minutos para el final.

Partido que deja sensaciones muy distintas al de la semana pasada pero que vuelve a demostrar la fragilidad anímica que atraviesa el equipo fuenlabreño que, cuando las cosas se tuercen, no encuentra el “Plan B” para cambiar la dinámica y volver a hacer lo que les estaba sirviendo para doblegar al rival.

El choque en el Govern D´Andorra se mantuvo por los derroteros de la igualdad en la primera mitad, solo rota por un descomunal final de segundo cuarto de Tomás Bellas que anotó 8 puntos consecutivos para darle una renta al Fuenla de 5 puntos al descanso (40-45), pero comenzó a coger un tono rojo en el tercer cuarto cuando los de Cuspinera comenzaron a aprovechar el cansancio claro de un Morabanc que disputaba su cuarto partido en siete días.

De la mano anotadora de Bellas y Cruz y las defensas de Llorca o Rupnik, el Montakit Fuenlabrada fue ampliando la renta en el marcador hasta llegar a alcanzar los 12 puntos de distancia, aunque los locales no se iban a dejar ir y reaccionaron justo en la recta final del tercer periodo (61-65). Pero el Fuenla ya había tomado la medida al choque y continuó por delante en el marcador hasta que llegaron las dos acciones polémicas que cambiaron el signo del duelo.

Primero una clara falta antideportiva de Michelle Vitali sobre Ian O´Leary y luego, a raiz de esa jugada, la descalificación del técnico andorrano, Ibon Navarro, por las protestas sobre esa misma jugada cambiaron el ambiento y el rumbo del juego fuenlabreño, que a partir de ahí no fue capaz de calmar los nervios y fue viendo como poco a poco, los locales le daban la vuelta al marcador.

Al final, derrota por tan solo un punto en una pista muy complicada y con dos sensaciones muy distintas: la primera y positiva, la reacción que ha tenido el Montakit Fuenlabrada al que, por fin, se le vio competir como sabe; la segunda y negativa, la fragilidad anímica que mantiene el equipo cuando las cosas se complican en los partidos.






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