El Montakit de las dos caras saca una victoria casi imposible ante el Joventut

Con un partido primero horroroso y luego sublime, el Montakit de las dos caras saca una victoria casi imposible ante el Joventut en Badalona.

El Montakit de las dos caras saca una victoria casi imposible ante el Joventut

Foto: ACB Photo.

78-88. Victoria para los de Néstor García en el Olímpico de Badalona. Triunfo muy importante ante el equipo revelación de la temporada…… hasta aquí, todo normal. Pero lo que esconde ese marcador es algo que está fuera de lo que realmente es normal. El ejemplo de lo que un equipo de élite puede hacer de manera magistral y, a la vez, de la peor posible.

Ese puede ser el resumen de lo que sucedió en el choque que sacó adelante el Montakit Fuenlabrada frente al Divina Seguros Joventut en una pista que no se le da nada mal al Fuenla, de donde ha sacado cinco triunfos en los últimos ocho partidos. Una cancha que vio, como el Fernando Martín el miércoles pasado, las dos caras de un Fuenla que desespera por momentos y que divierte como nadie en otros.

Y eso fue lo que ocurrió. De los primeros 20 minutos del partido no hace falta contar prácticamente nada porque no hubo nada que destacar, a no ser que se quiera apuntar todo lo negativo que se hizo. Sin ritmo, sin ataque, sin defensa, sin anotación y, lo peor, sin actitud para intentar darle la vuelta a un duelo que los de Carles Durán tenían controlado (y casi sentenciado) en el descanso, al que se llegó con un contudente 42-26.

Todo parecía encaminado a ver otro partido malo por parte del Fuenla en el que ni los líderes del equipo, los Popovic, Eyenga, O´Leary o Cruz, ni los jóvenes eran capaces de despertar. Pero nada más lejos de la realidad. Y ahí llega el momento inexplicable. Tras el paso por el vestuario, del que no salieron hasta que faltaban algo menos de cuatro minutos para arrancar la segunda parte, el Montakit Fuenlabrada que se vio en Badalona fue uno completamente distinto al de la primera.

La salida en ataque comenzó a dar señales de vida y eso, unido a una defensa que fue entrando en el juego de manera paulatina, hizo que los del Che se creyeran que podían darle la vuelta a un partido que llegaron a perder por 18 puntos. A la defensa le siguió el ritmo y la intensidad…… y a partir de ahí, la locura.

El Fuenla fue un auténtico huracán en todos los aspectos. La Penya, que hasta el descanso seguía con su buena racha de juego, comenzó a no saber por donde parar a los fuenlabreños que terminarían la segunda mitad anotando 62 puntos para darle la vuelta al marcador y llevarse de Badalona la cuarta victoria de la temporada.

Lo peor fue la lesión de Marko Popovic. El croata, en una jugada en la que él manejaba la dirección del equipo, sintió un pinchazo en los isquiotibiales y él mismo paró el partido para pedir el cambio y no volver más a la pista. En el día de hoy se le van a realizar diversas pruebas para ver el alcance de la lesión y estimar, así, los días de baja que estará el capitán del conjunto fuenlabreño que no viajará el miércoles a Lituania.






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